- En Colombia, la epilepsia presenta una prevalencia estimada de 8,6 casos por cada 1.000 habitantes, lo que equivale a cientos de miles de personas que viven con esta condición neurológica¹.
- A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hasta el 70 % de las personas con epilepsia podría vivir sin convulsiones con un diagnóstico temprano y tratamiento adecuado².
- El 9 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Epilepsia, una fecha clave para promover educación, detección temprana y reducción del estigma asociado a la enfermedad².

En el marco del Día Internacional de la Epilepsia, especialistas hacen un llamado a visibilizar esta condición neurológica crónica que continúa representando un reto significativo para la salud pública en Colombia, tanto por su impacto clínico como por las barreras de acceso a diagnóstico y tratamiento oportuno¹.
La epilepsia es uno de los trastornos neurológicos más frecuentes a nivel mundial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 50 millones de personas viven con epilepsia, y hasta el 70 % podría llevar una vida sin convulsiones si recibiera atención médica adecuada desde etapas tempranas².
En Colombia, estudios recientes basados en registros nacionales del sistema de salud estiman una prevalencia de aproximadamente 8,6 casos por cada 1.000 habitantes, con variaciones importantes según la región y el grupo etario¹. Estas cifras reflejan una carga considerable para el sistema de salud y evidencian la necesidad de fortalecer los modelos de atención integral para esta población.
“La epilepsia es una condición neurológica más frecuente de lo que se piensa. Afortunadamente, es tratable y en Colombia aún enfrentamos brechas importantes en el acceso oportuno a diagnóstico especializado, seguimiento clínico a largo plazo y disponibilidad continua de medicamentos antiepilépticos. El paciente con epilepsia no puede dejar de tomar la medicación”; señaló el Dr. Andrey Rojas, asesor médico de Adium Colombia. “Cerrar estas brechas es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas que viven con epilepsia.”
Documentos técnicos del Ministerio de Salud y Protección Social señalan que el control adecuado de la epilepsia en el país se ve afectado por demoras en el diagnóstico, escasez de especialistas en algunas regiones, barreras administrativas y disponibilidad intermitente de medicamentos, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso³.
La falta de control de las crisis epilépticas tiene un impacto directo en la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Las crisis recurrentes pueden generar hospitalizaciones evitables, afectar el desempeño escolar y laboral, y aumentar el riesgo de lesiones y complicaciones graves, incluida la **muerte súbita inesperada en epilepsia (SUDEP)**².

Además del desafío médico, la epilepsia continúa estando rodeada de mitos y desinformación, lo que favorece la discriminación en ámbitos educativos, sociales y laborales. Muchas personas optan por ocultar su diagnóstico por temor al estigma, lo que limita su acceso a atención adecuada y apoyos oportunos¹.
“Conmemorar el Día Internacional de la Epilepsia es un llamado a considerar que la vida con una enfermedad a largo plazo como la epilepsia, significa que los pacientes con un diagnóstico temprano y un manejo integral, incluyendo el acceso continuo al tratamiento, pueden tener una buena calidad de vida. Combatir el estigma es tan importante como garantizar el acceso al tratamiento; ninguna persona debería ser estigamtizada por tener epilepsia”, agregó el Dr. Rojas.
Esta fecha representa una oportunidad para impulsar la detección temprana, fortalecer la atención integral, garantizar el suministro continuo de medicamentos y promover campañas de información dirigidas a la población general, instituciones educativas y entornos laborales.
El Día Internacional de la Epilepsia invita a avanzar hacia una atención más equitativa y a construir una sociedad mejor informada, empática e incluyente con las personas que viven con esta condición neurológica.
