Durante la jornada participaron niñas, niños y adolescentes de diversos municipios del departamento, quienes fueron testigos de los compromisos adquiridos por las autoridades locales y regionales, espacio que les permitió expresar sus deseos y expectativas para el futuro. Además, compartieron con los adultos asistentes su anhelo de crecer en entornos protectores, donde puedan jugar, ser felices, y estar libres de cualquier tipo de violencia.
De igual forma, resaltaron la importancia de sentirse seguros y respetados en sus hogares, escuelas y comunidades, y aprovecharon para realizar un llamado para que se les brinde un ambiente de apoyo, donde puedan desarrollarse plenamente y donde su voz sea escuchada.
«Queremos que nos permitan ser niños, crecer sin miedo y que nuestras opiniones también cuenten», dijeron algunos de los participantes, haciendo énfasis en la necesidad de contar con espacios donde su bienestar y felicidad sean prioridades. Este diálogo entre generaciones subrayó el compromiso que se debe asumir para garantizar que puedan gozar de una infancia y adolescencia libres de castigo físico y maltrato.
El evento también sirvió para la socialización de la Estrategia nacional pedagógica y de prevención del castigo físico, tratos crueles, humillantes o degradantes contra niños, niñas y adolescentes 2022-2030, que busca promover alternativas educativas sin violencia.