La ciudad de Bogotá se prepara para iniciar el año con un ajuste significativo en las tarifas del transporte público masivo, afectando directamente a millones de usuarios que diariamente utilizan el sistema integrado de transporte. A partir del 14 de enero de 2026, TransMilenio y los servicios del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), incluyendo TransMiZonal y TransMiCable, entrarán en vigor con una nueva tarifa de $3.550 pesos colombianos por viaje, un incremento de $350 pesos respecto al año anterior, equivalente a un 10,9 % de aumento.

La gerente general de TransMilenio, María Fernanda Ortiz Carrascal, explicó que el ajuste responde principalmente a factores económicos como el aumento del salario mínimo, la inflación y el incremento en los costos operativos del sistema, incluyendo combustibles y otros insumos esenciales para mantener la operación diaria del transporte.

Desde la Secretaría Distrital de Movilidad de Bogotá, se aseguró que el aumento buscará garantizar la sostenibilidad financiera, social y ambiental del transporte público en la ciudad, evitando que el sistema entre en dificultades económicas que puedan afectar su funcionamiento. El Distrito afirma que el porcentaje de incremento está por debajo de otros indicadores económicos, como el ajuste del salario mínimo y algunos índices de inflación.

Para mitigar el impacto del ajuste tarifario, la alcaldía ha garantizado la continuidad y fortalecimiento de programas sociales, entre ellos el esquema de pasajes gratuitos para las personas más vulnerables. Más de 600.000 ciudadanos, incluidos adultos mayores, personas con discapacidad y familias en situación de pobreza, seguirán recibiendo apoyos con inversión proyectada para 2026 que supera los $60.000 millones.

Además de los pasajes gratuitos, el SITP mantiene beneficios como transbordos gratuitos hasta por 125 minutos y la continuidad del TransMiPass a $160.000 mensuales, una alternativa económica para usuarios frecuentes que ofrece hasta 65 viajes al mes.

La medida ha generado diversas reacciones entre los ciudadanos y representantes políticos. Algunos líderes locales han expresado que el aumento representa una carga para la economía familiar, especialmente para quienes dependen del transporte público para trabajar y estudiar diariamente. Según algunos economistas urbanos, un usuario promedio podría gastar más de $156.000 pesos mensuales en pasajes si realiza dos viajes diarios durante un mes laboral.

Por su parte, la administración distrital asegura que este ajuste es necesario para mantener la calidad del servicio y la operación regular del sistema, evitando recortes en rutas o frecuencias que históricamente han afectado a los usuarios. También se destacó que el incremento de ingresos permitirá sostener el empleo de miles de trabajadores que dependen del funcionamiento de TransMilenio.

Con el nuevo esquema tarifario en marcha desde mediados de enero, los bogotanos enfrentarán un inicio de año con mayores costos en movilidad, al tiempo que el Distrito continúa implementando subsidios y apoyos para garantizar que la transformación del transporte público no afecte de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables de la ciudad.

Redacción STC Medios

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